El branding es una palabra inglesa que significa «estampar» o «etiquetar». El propósito de la
marca es distinguir los productos y servicios, para que el consumidor pueda reconocerlos.
Cuando las personas ven un logo, saben lo que está detrás de él: la experiencia del
producto o servicio ofrecido por dicha marca. La identidad corporativa se compone de todos
los elementos comunicacionales asociados a la empresa y constituye su nombre, logotipo,
slogan e historia entre otros.

El branding es una herramienta que permite que las empresas sean reconocidas en el
mercado por los clientes, ya sea de forma positiva o negativa. De esta manera, si la compra
del producto no satisface sus expectativas y tiene algún problema con la calidad, será más
fácil identificar a qué empresa pertenece para reclamarlo. A través del branding también
podemos distinguir entre marcas premium y marcas genéricas: cuando están escribiendo
cualquier palabra en Google, los resultados aparecen según el tipo de marca que buscan.

De acuerdo con un estudio elaborado por la empresa DDB Group Chicago para AT&T en
2015, el branding es más importante para las personas mayores y tiene mayor incidencia
sobre sus decisiones de compra. Por otro lado, existen distintos alcances del branding:
internacional, regional e incluso local. De esta forma podemos decir que este elemento es
imprescriptible, ya que no solo funciona dentro de la propia organización, sino también fuera
de ella.

En los últimos años, muchas empresas han utilizado el branding para generar una gran
cantidad de negocio o incluso establecerse en sectores que no le correspondían por sus
orígenes. Se podría decir que es la herramienta más poderosa del marketing: si todos
saben lo que representa nuestra marca y reconocen su valor, las ventas serán mejores;
pero si alguien busca “el logo” y duda sobre qué producto comprar, desaparece la ventaja
competitiva. El branding es una herramienta que permite a las empresas tener mayor
notoriedad, integrarse con el mercado y lograr sus objetivos de negocio.

¿Para qué sirve el branding y porque es importante?

El branding es importante para las empresas porque les permite distinguir sus productos y
servicios del resto, hacer que los consumidores sepan lo que están comprando. Cuando la
gente ve un logo o marca reconocen a quién pertenece: saben si son de alta calidad o no.

Bien sea positiva o negativamente, el branding ayuda a identificar fácilmente al cliente con
su experiencia en relación con un producto determinado; dónde compró sí le gustaron
puede reclamarlo.

El branding también ayuda a empresas que no son de una sola categoría, se puede decir
que es la herramienta más potente del marketing porque si todos saben qué representamos

podremos atraer clientes y mejorar las ventas; sin embargo, si alguien busca el logo, pero
duda sobre cómo comprarlo, lo único que hace es desaparecer nuestra ventaja competitiva.

Para resumirlo: El branding sirve para distinguir los productos y servicios ofrecidos por la
empresa para que el cliente pueda reconocer sus características.

Tipos de branding

Internacional: es la identidad corporativa que se compone de todos los elementos
comunicacionales asociados a una empresa y constituye su nombre, logotipo, slogan e
historia entre otros; el branding internacional permite a las marcas distinguirse en mercados
extranjeros.

Regional: es aquel que tiene alcance limitado dentro de un país diferente del propio o
cuando no existen fronteras políticas. Este tipo ayuda a los negocios regionales hacer más
fácil atraer clientes.

Local: es aquel que tiene un alcance limitado dentro de la ciudad, región o país donde se
desarrolla el negocio; este modo ayuda a las empresas locales establecerse en sectores no
competitivos para ellos por sus orígenes.

Estrategias del branding

Imagen corporativa e identidad visual: son los dos elementos principales y básicos con los
que cuenta toda marca para poder transmitir su mensaje adecuadamente ante los
consumidores e incluso crearlo; la imagen corporativa es la que se construye con los
recursos disponibles dentro de una empresa como su historia o el valor asociado.

Slogan: ayuda al branding en dos sentidos, porque permite fijar lo que representamos y
crear nuestra identidad gráfica; sin embargo, hay muchas distintas opciones para este tipo
de mensaje.

Logotipo: es aquel elemento visual único e inconfundible a través del cual las personas
reconocerán todo lo referente a nuestra marca.

Plan de acción: es el conjunto de pasos que se deben tomar para lograr los objetivos
establecidos; sin embargo, este proceso no puede ser inmediato y la empresa tiene que
planearlo con anticipación.

Ejemplos de branding

Nike: es el ejemplo perfecto de branding, porque se ha convertido en una marca reconocida
internacionalmente que evoca gran cantidad de bienes.

Las caritas felices del Facebook son también un buen ejemplo porque han logrado
identificar los perfiles personales con la empresa y generar familia común; sin embargo,
están muy cercanos a ser considerados propiedad intelectual.

El logo de cualquier empresa es un icono que da identidad a la marca, por ejemplo cuando
se trata del McDonalds.

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